José Fernández lleva años reparando móviles en su tienda.
Pantallas rotas, baterías dañadas, teléfonos que dejan de encenderse. Para él, casi nada es nuevo.
Pero hay una pregunta que sigue escuchando demasiado a menudo:
“¿Se pueden recuperar mis fotos?”
Dice que ese es el momento más duro.
Porque muchas veces la gente no está preocupada por el móvil.
Está preocupada por lo que guarda dentro.
Fotos de sus hijos. Vídeos de un viaje. Imágenes de personas que ya no están. Recuerdos que muchos creen tener guardados en otro sitio… hasta que descubren que no.
Y cuando el teléfono deja de funcionar, a veces ya es tarde.
Por eso José siempre intenta advertir a sus clientes:
no esperes a tener un problema para proteger tus fotos.
Porque un teléfono se puede reemplazar.
Tus recuerdos, no siempre.